"El mundo no se hizo en el tiempo, sino con el tiempo"

San Agustín

viernes, 24 de mayo de 2013

"Legados", un tributo a la fantasía clásica se acerca

¿Estás listo para la aventura?

La novela ambientada en el exitoso juego de rol


Al fin nos llega: Legados, la novela ambientada en el juego de rol de creación española más exitoso de los últimos tiempos, Aventuras en la Marca del Este. Un hito en la fantasía actual, tanto en el mercado literario como en el de los juegos de rol, que sigue el ejemplo de sagas clásicas como Crónicas de la Dragonlance.

Y para ello se ha contado con el escritor Javier Pellicer, autor de la aclamada El espíritu del lince, quien ha creado una obra de aventuras sin precedentes: un homenaje no solo a los juegos de rol, sino también a la literatura fantástica más clásica, aquella con la que crecieron tantos lectores y jugadores.

Con esta novela (que se publicará en breve por Ediciones Holocubierta), se da continuidad a la línea literaria en torno al mencionado juego, iniciada con las dos antologías de relatos Crónicas de la Marca del Este.
Pero un último apunte: no hace falta haber jugado al juego de rol o conocer a fondo los relatos para disfrutar de esta historia. Se trata de una novela autoconclusiva e independiente. Ya no hay escusa...


LA NOVELA

El mundo está en paz. Una paz relativa, tensa y siempre al borde de un precipicio oscuro . Los elfos de Esmeril, los enanos de Moru y los humanos de Reino Bosque, Salmanasar,  Ungoloz y otros países del continente de Valion, conviven en una aparente calma apenas  rota  esporádicamente por algunas razas hostiles. Decenas de aventureros recorren los  caminos dedicados a la realización de hazañas que les reporten fama y grandes tesoros.  Pero muy pocos intuyen la tormenta que está por venir, y que pondrá en peligro todo lo  existente.


En Moru, Bainis de Robleda, hijo de un gran héroe pero criado entre enanos, será  señalado por el destino como portador de la piedra mágica Decadencia, corruptora de toda  vida. Y en Marvalar, la gran capital de Reino Bosque, la joven Thalla, perteneciente a la  mayor institución religiosa del mundo, tendrá que enfrentar su fe a la necesidad ante la  llegada de Prosperidad, la runa que otorga vida y abundancia. Ambos adolescentes, con la  ayuda de otros compañeros, tendrán que encontrar el modo de librar a todas las tierras de  los efectos de las piedras arcanas, sin imaginar que estas son mucho más de lo que  aparentan. Pero su misión irá más allá de erradicar un mal superior a la concepción de los  mortales, pues deberán enfrentarse también a su pasado, a ese legado heredado que tanto  pesa en sus corazones, y del que dependerá en buena parte el futuro de todo el universo.


Javier Pellicer, autor de la aclamada por las críticas “El espíritu del lince”, llevará al lector  de la mano en un viaje épico por el mundo del exitoso juego de rol, de creación española,  Aventuras en la Marca del Este. Siguiendo la estela de los relatos creados para las  antologías Crónicas de la Marca del Este, el autor recupera a sus personajes más  carismáticos: Talfin el enano; Darlak, el Último Valaryo; y sobre todo el arqueólogo gnomo Papiro, incorporando a su vez otros nuevos. Un homenaje en toda regla al mundo del rol más  clásico, así como a la literatura fantástica de aventuras que tanto marcó a varias generaciones de lectores del género.


http://www.holocubierta.com/

viernes, 17 de mayo de 2013

Ya está aquí "Historias del dragón"...

¡Ya llegó!

Hoy mismo sale a la venta la nueva antología solidaria (me estoy especializando, por lo visto) llamada "Historias del dragón", organizada por Kelonia editorial.  http://www.kelonia-editorial.com/Web/

Se trata de una antología de microcuentos e ilustraciones en la que tengo el honor de participar entre otros muchos escritores y dibujantes.  Fantasía, ciencia ficción y terror se unen de la mano (pero sin juntarse demasiado) en un certamen benéfico y cultural que promete diversión a raudales.

Hoy viernes día 17 de mayo tiene lugar su presentación oficial en la sala El Grito de Fuenlabrada, con concierto incluído  ( http://kelonia-editorial.blogspot.com.es/2013/05/madrid-presentacion-historias-del.html )

¡Ya estás tardando en adquirir un ejemplar!. ¿No oyes al dragón cómo llama a tu puerta?

http://www.kelonia-editorial.com/Tienda/product.php?id_product=47

sábado, 4 de mayo de 2013

El alpinista- de Rafael Homar

Rafael Homar destila humor y genialidad en sus escritos. Desde que lo hallé en un foro, lo que le he leído me encanta. Aquí tenemos un ejemplo de que la calidad y el ingenio no están en absoluto reñido. Se echa en falta más textos que alegren el día.


El alpinista


No era un buen día el que emprendió camino Milan Dadog hacia la cumbre del monte Boñigatepelt. Hacía demasiado buen tiempo, y eso podría restarle mérito a la escalada. Acostumbrado a superar los más angustiosos retos deseaba una mayor dificultad, que las inclemencias del tiempo le acosaran y elevaran al extremo las penalidades del trayecto. Solo alcanzando la cima con su último aliento sería feliz Milan Dadog, que frente al Boñigatepelt examinaba la ladera revisando la ruta seleccionada. Rascándose la barba recordó aquella vez que perdió el ojo izquierdo. La suerte no estuvo de su lado en esa ocasión. Muchos son los peligros bajo las piedras de los acantilados inexplorados, pero no se esperaba que aquella cría de abubilla fuera a excretar de forma tan vigorosa. Desde más de tres metros de distancia el chorro nefasto de mierda ácida se le metió en un ojo. A pesar del escozor y mareado por la infección alcanzó una saliente donde quedó dormido con el ojo abierto a punto de reventar, cosa que atrajo la atención de un cuervo, que no dudó en picotear aquel suculento bocado. Maldito cuervo.
Pero no todo fueron fracasos. Numerosos éxitos se asientan en su memoria desde muy temprana edad. Como ejemplo tenemos aquella vez, cuando aún llevaba pañales, que consiguió subirse a una silla del comedor. La primera vez que Milan Dadog se puso en pie en su vida fue encima de aquella silla. La satisfacción de ponerse en pie y elevar la vista alrededor es una experiencia que revive en sueños por las noches y le sumerge en un mundo de gratas ensoñaciones.
Desde lo alto de la silla no puede evitar el recién nacido subirse a la mesa utilizando sus rechonchos dedos del pie para agarrarse al borde, y quedarse balanceando en una posición muy arriesgada. Con el pie que aguanta en la silla consigue darse el impulso necesario para lanzar con determinación el brazo y afianzar la panza sobre la mesa, manteniendo el equilibrio unos instantes antes de subir. Mira hacia abajo el niño y se complace ante aquella nueva perspectiva. Prosigue el sueño superando nuevos retos en los que el retoño salta por los aires para salvar distancias imposibles, colgándose de lado a lado de las cortinas con vertiginosos movimientos, trepando por el inodoro o gateando por el pasillo a gran velocidad.
No lo tiene por mal presagio pero últimamente, cada vez con más frecuencia, el sueño se convierte en pesadilla y se adentra en lo pavoroso y demencial. Elucubraciones variadas que terminan de forma trágica y brutal, cayendo el niño en un pozo o sobre unos pinchos. Muchas veces se ha despertado Milan Dadog llorando igual que un bebé, sufriendo aún el ficticio dolor fruto de sus desvaríos, chapoteando dentro del pozo o retorciéndose de escozor entre las púas. Entre gimoteos y patadas, con el pulgar en la boca, padece Milan Dadog las vertiginosas caídas y situaciones de espanto que la onírica demencia propone escarbando entre sus miedos.
La pasión por las alturas estaba escrita en sus genes y desarrolló muy pronto la afición por la escalada. Todas las abolladuras de su cráneo fueron producidas en aquellos años en los que el crío gustaba de subirse por todos lados. En una ocasión, de visita a la ciudad, los bomberos tuvieron que bajarlo de un semáforo. Con la edad, la calvicie fue despejando los promontorios y dejó a su paso los localizados penachos que adornaban su cabeza con la fiel representación de una montaña. No fueron pocos los insectos que confundidos buscaron cobijo por aquellos parajes. Milan Dadog, frente al Boñigatepelt, rascaba aquellas concavidades antes de decidirse a dar el primer paso hacia la cima.
Esta iba a ser la segunda vez en su vida que se enfrentaría al Boñigatepelt y no estaba dispuesto a consentir que el trágico desenlace de su anterior intento amenazara ni un mínimo su determinación y templanza. Cuatro meses en cuidados intensivos, tras múltiples fracturas y dislocaciones en todos sus huesos, habían alimentado sus ansias y encendido su deseo de alcanzar la cumbre. No hubo un día que no intentara levantarse de la cama, y mucho menos hubiera durado su convalecencia de haberse estado quieto. Una mañana lo encontraron, gravemente herido, en la acera, agarrado a una persiana. La dentadura postiza fue hallada a más de cinco metros. Las radiografías revelaron que la escayola de tres dedos de grosor que llevaba en el torso había amortiguado el golpe despedazándose en mil fragmentos, salvándole la vida, pues el hueco de la persiana quedó en el tercer piso. La persiana de su cuarto.
Allí estaba el Boñigatepelt. Oteaba la montaña Milan Dadog, como hemos dich0, considerando los peligros. Efectuó Milan Dadog una rápida revisión del equipo y observó que la bolsa de la orina estaba bastante llena. Tal vez debería pedirle a la enfermera que se la cambiara. La silla de ruedas estaba bien, mucho mejor que la anterior, pues tenía una rueda clueca que fue causa principal del anterior fracaso. Miró sus manos para encontrar en ellas la fuerza necesaria, y se sorprendió al ver que faltaban tres dedos. Intentó recordar cuándo los había perdido, pero a sus setenta y cuatro años su memoria no era la de antaño y terminó pensando en su abuela, en la de veces que lo había bajado del árbol golpeándole con la escoba.

En especial peligroso era el primer tramo del trayecto, allí donde se frustró su anterior intento. Recordaba bien Milan Dadog el tremendo porrazo. Pocos dientes le quedaban ya. Bajaba la rampa a toda velocidad cuando comenzó a dar vueltas la silla de ruedas y desviándose de su trayectoria con una curva inesperada cayó en la piscina, que en aquel momento se encontraba vacía. El operario que la limpiaba no podía comprender tal suceso, pues vio venir la silla girando por los aires. Un enfermero que vigilaba el contorno, aunque sí fue generoso en gritos y aspavientos, se abstuvo de entrometerse en el camino de Milan Dadog hacía su funesto destino. Para darse impulso, Milan Dadog había recorrido todo el pasillo y bajado la rampa a toda velocidad, cosa que se disponía a hacer, en esos momentos, por segunda vez. Caer de nuevo en la piscina era una posibilidad que había considerado, por lo que había comprobado que estuviera llena, y como precaución extra, puesto que no sabía nadar, había cogido un flotador.
El plan de ruta ya estaba trazado. Esperaba superar la rampa de bajada con el suficiente impulso para alcanzar el primer rellano ayudado por la inercia, y desde allí, bajar de la silla y arrastrarse hasta la cima.
¡Allí va Milan Dadog directo a la rampa! ¡Ánimo Milan Dadog! ¡No cejes, campeón, en tu empeño! ¡Arre, burro, arre! Le cuesta un poco a la silla coger velocidad a pesar de los gestos de extremo esfuerzo de Milan Dadog, que impulsa las ruedas con sus raquíticos brazos y pulso tembloroso. El camino está despejado y aunque es un poco pedregoso coge las primeras curvas sin mucho peligro y se acerca a la rampa con cierta aceleración. Se acerca el momento crucial, la rampa de más de treinta metros, y ¡allí va Milan Dadog a toda velocidad!
El final es un poco angustioso para contarlo, e incluso diría que voy a ser incapaz de describir el mayúsculo esfuerzo de Milan Dadog intentando quitarse el flotador. En mitad de la cuesta se le había enganchado a una raíz y lo tuvo parado un buen rato, estirando con un verraco, jadeando extenuado al máximo. Daba vueltas empeorando la situación y así estuvo toda la mañana. Terminó subiendo la cuesta en calzoncillos cuando ya eran las diez de la noche y debía estar todo el mundo cenando. Y aún le quedaba lo más difícil el desierto de arena, la infinita aridez, las dos camionadas de arena para la ampliación del jardín.
Tras tragar un par de buenas paladas de arena arrastrando la lengua y sin fuerzas para proseguir quedó dormido Milan Dadog y gateando como un bebé alcanzó la cima.

Rafael Homar

domingo, 21 de abril de 2013

Lorca y la Huerta de San Vicente


En estos momentos convulsos a veces se vuelve la vista a otros tiempos para buscar respuestas, aunque no se obtienen más que otras preguntas.
Hace poco visité el parque donde  se encuentra la casa que Federico García Lorca tenía en Granada. Solo la vi por fuera, pero me dio por saber más sobre los últimos instantes de este genial escritor. Me embarga entonces la tristeza porque vuelvo a encontrar lo mismo: ignorancia, fanatismo, venganzas personales y envidia, mucha envidia. Lo hallo esto no en su persona, por supuesto, sino en los motivos que supuestamente acabaron con su vida. Fue otra crónica de otra muerte más que anunciada. Queriendo el autor huir de la tensión política que se mascaba cada vez más en Madrid, al encerrarse en la campiña granadina no consiguió sino facilitar el trabajo a los ruines y mezquinos, siempre abundantes en este mundo, para quitarlo de en medio del modo menos llamativo. Y lo quitaron, sin duda, aunque el hecho tuvo más notoriedad de lo que pensaban.

Se dice que H.G. Wells, el escritor de “La guerra de los mundos” y “La máquina del tiempo”, entre otros libros, envió una carta al Coronel Gobernador de Granada, un tal Espinosa, pidiéndole nuevas de “su distinguido colega Federico García Lorca, decía en la misiva, y apreciará grandemente la cortesía de una respuesta” Carta enviada tiempo después de que Lorca hubiese desaparecido. El mundo se temía lo peor. La respuesta fue la siguiente: “Ignoro lugar hállase D. Federico García Lorca”. Fdo: Coronel Espinosa.
Circunstancias nunca esclarecidas (ni lo estarán), además de uno de los errores que más pesó al gobierno franquista y que trató por todos los medios de desviar la atención y buscar culpables (se llegó a  acusar a Lorca de ser espía soviético entre otras cosas). Sin duda el desconocimiento e ignorancia del alcance y envergadura que ya gozaba el genial poeta en el mundo entero evitaron que su asesinato quedase oculto y difuminado en medio de la naciente guerra. Un error que, repito, desprestigió durante mucho tiempo al Gobierno que comenzaría su andadura tras la Guerra Civil.
Federico se definía católico, anarquista, comunista, libertario, etc, etc. No militó en ningún partido ni se distanció de amigos por sus convicciones políticas. De hecho él mismo hablaba de su amistad con José Primo de Rivera, fundador de la Falange Española, y de sus encuentros con él “juntos en un taxi porque ni a él le conviene que le vean conmigo, comentaba, ni a mí que me vean con él”.
Repito: me embarga la tristeza al recordar estos hechos horribles, esta injusticia contra una persona que solo quería vivir con sinceridad, sin ocultar tampoco su homosexualidad en un tiempo donde esto era lo primero que se escondía. Pesadumbre porque me da la impresión de que no se ha avanzado nada, de que la intolerancia sigue presente y de que las rencillas personales continúan moviendo y manipulando los tejidos políticos, resaltando  mezquindades por intereses partidistas y machacando genialidades por idénticos motivos.

Quizás no fue lo mejor que pude hacer aquella tarde de paseo por la Huerta de San Vicente. Desde luego la crisis sempiterna que nos rodea no se me olvidó ni mucho menos en esos momentos.  Me llevó a pensar, eso sí, en lo injusto y a rebuscar en el pasado para hallar lo mismo del presente.

Concluyo ahora con unas frases que Lorca dejó para la historia en la última entrevista que realizó antes de su muerte. Su sencillez resulta magistral. Ojalá las tuviesen más presentes aquellos fanáticos y extremistas que hoy en día pululan, parecidos todos a los que llevaron a la tumba al autor de “Poeta en Nueva York”:
“Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política”
F.G. Lorca.   Para el periódico “El Sol”, año 1936.

domingo, 14 de abril de 2013

¡Ya salió el nuevo número de Prosofagia!

Ya llegó por fin.
Una de las mejores revistas literarias del mundo virtual ha sacado nuevo número. Se hizo de rogar pero ya llegó, calentita, cargada de entrevistas, comentarios, cuentos, poemas, gramática, etc, etc. Todo tras riguroso proceso de selección y donde la calidad es premiada.
En este caso, egoistamente la anuncio aquí por haber tenido la suerte y el honor de participar por primera vez, aunque de manera anecdótica, con un micro. Pero repito que lo importante es que le echeis un ojo todo al que le guste la literatura en general, porque vale la pena.
http://www.prosofagia.com/2013/04/prosofagia-17.html

jueves, 4 de abril de 2013

Caveat Emptor- de Daniel Franco


             

Cuando Rosie decidió que ya era hora, oprimió el botón y dejó de preocuparse al respecto.

No es como si hubiera sido el fin del mundo, ni nada parecido, pero ese botón de «aceptar» era suficiente para deformar el universo que la había contenido hasta esos momentos. ¿Quién lo hubiera imaginado? Todo trámite en línea, sin necesidad de comparecer ante ningún investigador privado ni ningún abogado de mala calaña. Fue suficiente llenar los datos necesarios en los espacios requeridos para poderse deshacer del lastre acarreado por una década. Pinche lastre humano, pensaba ella. Pero sin evitar una o dos lágrimas por todos los quizaces perdidos y la profusión de grietas en todas las ilusiones nuevas que acarrean los besos fugaces y los encuentros apretujados a escondidas, hasta que el sigilo y la disimulación son innecesarios: muy después de que todos en la oficina y el resto de sus amistades estuvieran hasta aburridos con la novedad de ese nuevo amor a escondidas. Claro, él perjuraba que no pasaría siquiera otra semana sin que le avisara a la harpía de su esposa separada que ya no habría posibilidades de reconciliación. Pero mentía, igual que el resto del tiempo…

Increíble: oprimir «aceptar» y lograr conseguir en Craig List quién le solucionara el problema de manera definitiva: desde mañana, nadie vería de nuevo a José Manuel, por la módica suma de cinco mil dólares estadounidenses.

 

jueves, 21 de marzo de 2013

Jornadas literarias "El escritor Hoy"


Acabo de recibir  una información que me ha parecido de lo más interesante para la gente que está empezando en esto de la escritura. Se trata de una jornadas denominadas "EL ESCRITOR HOY", en Alcaudete (Jaén, España). Serán el 20 de abril.
Yo no lo conozco, pero tiene buena pinta.

Lo comparto con tiempo.

Por lo pronto aquí teneis el programa.

PROGRAMA DE LAS JORNADASSábado 20 de abril de 2013
    10:00 – Recepción y entrega de documentación.
    10:30 – Inauguración de las jornadas.
    11:00 – Situación del mercado editorial actual. Dificultades de acceso para el escritor novel. (Ramón Alcáraz editorial El Desván de la Memoria)
    11:30 – Nuevas fórmulas de publicación. Formato ebook: La experiencia exitosa de una escritora en Amazon. (Mª José Moreno)
    12:00 – Pausa
    12:15 – Nuevas fórmulas de publicación. Literatura que se escucha: Audiolibros (Jesús Rois, editorial Alén da Lúa)
    12:45 – Colaboración autor-editor para la promoción del libro. (Inmaculada Puche, editorial Pez Sapo)
    13:15 – Ya tengo mi libro, ¿y ahora qué? Difusión en redes sociales, booktrailers, blogs, revistas literarias, etc. (Vanesa Gil, Página Trece)
    14:00 – Pausa almuerzo
    16:00 – Mesa redonda de experiencias sobre el proceso de escribir: Escritores, editores, lectores, revistas literarias, blogs literarios, medios de comunicación, etc.
    18:00 – Cuentacuentos para adultos.
    20:00 – Visita guiada al Castillo de Alcaudete.
    21:00 – Cena medieval en el Castillo.

Para saber más pasaos por esta página que añado.

http://elsurdejaen.com/2013/02/18/alcaudete-jornadas-literarias-el-escritor-hoy/