"El mundo no se hizo en el tiempo, sino con el tiempo"

San Agustín

viernes, 19 de diciembre de 2014

El Canto de Amergin-por Javier Pellicer

Segundo entre los relatos pertenecientes a la antología "Leyendas de la caverna profunda", hoy aparece "El canto de Amergin", de Javier Pellicer. Amante de la fantasía y la historia, este joven escritor se está configurando como una de las apuestas más sólidas del panorama español en estos ámbitos. Aconsejo fervientemente una visita semanal, al menos, a su página web ( javierpellicer ) y los interesantes artículos que se cuelgan frecuentemente.


El canto de Amergin de Javier Pellicer

Llegó pues un día en que, mientras dejaba vagar su atención por los paisajes en los que creció, desde la cúspide de la gran atalaya, la mente se le abrió como una flor en un estallido primaveral; se sintió vagar a la deriva, un pajarillo volando a la velocidad de la luz que todo lo alcanza; todo lo que hasta ese momento era sólido y real, como las mismas piedras de la torre, dejaron de existir, hasta que incluso los cantos de las aves y el ulular del viento perdieron sustancia. Dirigió tan acentuada atención hacia el Norte, y vio brillar el agua del mar, sobre la que viajó; las olas quedaban atrás, una tras otra, y llegó un instante en que, en la plácida línea del horizonte, se alzaron unas elevaciones.
Así la vio al principio: la forma de una isla en la inmensa lejanía; una silueta sumida en la bruma, aproximada a su conciencia por obra de alguna divinidad generosa que le revelaba la más hermosa de las contemplaciones.
Pero tan intensas fueron las emociones que súbitamente le nacieron en el pecho, que la niebla se despejó de pronto, y a sus ojos asombrados, cargados de llanto, apareció la imagen de una tierra como ninguna otra: formada por unas fértiles y vírgenes campiñas, tendidas en ocasiones a un Sol resplandeciente, rendidas en otras a una llovizna dadora de vida. Había virtud en sus colinas, y gracia, y grandes cosas que solazaban la intimidad de cada ser. Sintió el lugar sin pretenderlo como una patria nueva, más auténtica que aquella que pisaban sus pies.
Y así fue que le ardió en el corazón la intención, invencible, de conocer tan hermoso lugar. Era tal el desasosiego que le reveló el conocimiento y el deseo al único que habría de entenderlo.
—No marches, Hijo de Bregon, pues allí solo encontrarás fatalidad —le dijo Amergin, a quien todos tenían por conocedor de los caminos ocultos de la tierra, y que a la sazón era pariente de Ith.
Amergin, el Primer Druida, Bardo y Juez, Conocedor del Arte.
—¿Y cómo habré de seguir viviendo, luego de conocer la que ya es la tierra de mis sueños? —le respondió—. ¡La veo ahora, incluso con los ojos despiertos! ¡Me llama desde que nace el día hasta que se apaga, y ni la noche logra silenciarla!
Y así, desoyendo consejos en favor del furor de sus incontrolables ansias, Ith decidió embarcarse hacía la tierra de sus sueños. Su padre lo aceptó a duras penas, pues vio que ninguna otra cosa podría hacer para cambiar el pensar del vástago, a no ser que lo atara y mantuviera preso. Por tanto, organizó un gran banquete, que duró cuatro jornadas con sus correspondientes veladas, para auspiciar fortuna al viaje.
Cuando los barriles de cerveza se secaron y no quedó más carne de cordero para asar, el viajero partió hacia el norte.
Largo y costoso en esfuerzos fue el viaje por mar, y mucho lo que hubo de vivir Ith, Hijo del Rey y que ahora era conocido entre su séquito como el Señor de la Visión Lejana.
Muchos días después de iniciar su periplo, cuando la esperanza de alcanzar tierra flaqueaba entre los hombres —aunque jamás en el ánimo de Ith—, este fue arrancado de su descanso por una imperiosa llamada. Y corrió hacia el borde del barco, dejando que su corazón siguiera esa voz, hasta que al fin vio con sus ojos de carne lo que tanto había estado buscando. El banco de niebla que velaba la lejanía se retiró, abriendo un camino, mostrando el secreto que guardaba.
La Isla Esmeralda arrancó nuevas lágrimas a todos cuantos la contemplaron, y hubo alborozo tras tantas penurias.
El nuevo hogar no se opuso a que atracaran en ella y la recorrieran, pues les mostró todas sus maravillas. Hasta que encontraron que no estaba desierta, que albergaba a poderosos habitantes. Seres extraños, porque aunque su apariencia era la de los hombres, había mucho en ellos, en su interior y exterior, que los diferenciaba de los viajeros del sur. Eran gráciles, de aspecto hermoso, y contaban con una gracia que tomaba la forma de una sutil aura en torno a sus cuerpos. Y su modo de hablar era el de los individuos que están en paz con la tierra, de la que se consideraban parte, al igual que los árboles o las rocas.
Ith, que deseaba mostrarse respetuoso y no conquistador, pidió audiencia con aquellos a quienes los lugareños llamaban «Los Tres Reyes»: Mac Cuill, Mac Cécht y Mac Gréine, hijos de Oghma y nietos de Daghda, el Gran Padre de los Tuatha Dé Danann. Estos le recibieron con agrado, y le trataron con respeto a cambio de que arbitrara en un conflicto territorial que los enfrentaba.
—Tú, forastero, tal vez puedas ser imparcial y arrojar luz donde nosotros solo vemos sombra. Pues nuestro padre dejó un ancho reino, pero somos tres herederos y no sabemos cómo repartir los gobiernos sin menosprecio para ninguna de las partes —dijo Mac Cuill, el mayor de los hermanos.
Ith, hombre que carecía de la sabiduría de su padre, no pudo decir mucho.
—Obren en consonancia con las justas leyes de tan hermoso país, el más maravilloso que jamás han contemplado mis ojos.
Sus palabras fueron tan sentidas que sirvieron para unir a los tres monarcas, pero no como él hubiese deseado. Porque al ensalzar la tierra de Éireann, los Tres Reyes creyeron ver en sus ojos un anhelo velado por el reino que cada uno codiciaba. Pues ni siquiera los Altos Seres son inmunes a la codicia... y a la desconfianza.

(Fragmento de "El canto de Amergin", de Javier Pellicer Moscardó).

Puedes continuar su lectura y la del resto de los relatos de "Leyendas de la caverna profunda" donando 1€ en 1libro1euro


Breve reseña biográfica
Javier Pellicer Moscardó


(1978, Benigánim, Valencia). Ganador del I Premio Cryptshow Festival de Relato Fantástico 2008 y finalista de la edición del año siguiente del mismo certamen, en la categoría de ciencia-ficción. También ha sido finalista en el Monstruos de la razón 2009, en la sección de terror. Su trabajo La ciudad de los monstruos obtuvo un premio finalista, accésit y mención especial en el I Premio de Novela Corta Katharsis 2008.
Ha participado en diversas antologías, entre ellas varias relacionadas con la web H-Horror, así como en Su universo a través (DH) y Crónicas de la Marca del Este vol. 1 y 2 (Holocubierta). Recientemente formó parte de los autores de la antología infantil benéfica Ilusionaria 2, y ha sido co-compilador de la antología Legandarium (Tombooktu Ediciones). Su novela La Sombra de la Luna se ofrece gratis desde la plataforma solidaria de Save the Children 1libro1euro. "El espíritu del lince" (Ediciones Pàmies, 2012), ambientada en la cultura íbera y la invasión cartaginesa del siglo III a. C., fue su primera novela publicada. "Legados" (Ediciones Holocubierta), su segunda novela, es en este caso de corte fantástico y ambientada en el marco del juego de rol español "Aventuras de la Marca del Este".

Para contactar con el autor, por favor, visitad su interesante página javierpellicerescritor.com

lunes, 8 de diciembre de 2014

"En fuga"- como un relámpago- de David Abad

En breve tendrá lugar el estreno de un poeta llamado David Abad. Estreno en cuanto a publicación por editorial se refiere, no a comienzo en sus andares. Rápido como el relámpago más veloz e impactante, este joven escritor novel se ha propulsado en los últimos meses en su trayectoria literaria, especialmente su vertiente poeta. Y como he dicho, en pocos días se presenta en sociedad su primer libro de poemas, titulado "En fuga".

Aquí dejo una pequeña muestra, aunque no penséis que se trata de un estilo cerrado. Se encuentra en creciente y exponencial ebullición, y esto lo digo porque he tenido la suerte de presenciarlo en los últimos meses. Y creo que nos queda por ver.



Y pasan los reyes y las repúblicas
Y casi todos los hombres
Menos los que olvidan apagar la luz

Y la oscuridad y el silencio
Se ciñen a una tierra sin paz

Una tierra en guerra
Salvo cuando se abrazan
Y se alejan de los motivos de la muerte

En el lugar donde se iluminan las miradas
Que saben dialogar con la oscuridad
David Abad


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Flores- Montse de Paz

Desde hoy y durante este mes de diciembre y enero, voy a presentaros fragmentos de cada uno de los relatos que componen la antología "Leyendas de la caverna profunda". El único fin es poneros los dientes largos y que sepáis qué os podéis encontrar en esta reunión de textos solidarios (por sólo 1€, libro en formato digital, donado en www.1libro1euro.com , y cuyo fin es Save The Children)

Hoy comienzo con el texto titulado "Flores", de la autora Montse de Paz. Creo que no hay mejor inicio para un conjunto de textos: un cuento bien escrito, como las historias de antaño y de siempre, con princesas y castillos, pero como sólo la prosa rica, poética y precisa de Montse puede hacer.
Aunque lo mejor es zambullirse en su lectura y valorarlo con los propios ojos...

FLORES
La princesa era bella y altiva. Lucía oro en los cabellos y blanco marfil en su tez. Sus labios eran brasas encendidas, pero el hielo asomaba en sus ojos.
Hija única de los monarcas, había crecido educada en la firme convicción de que todos cuantos la rodeaban vivían para cumplir sus deseos.
A los quince años, se despertó en ella una extraña inquietud, que la llevó a buscar sosiego fuera de los muros del palacio, en la novedad continua y en el abrazo del viento. Solía cabalgar a lomos de su caballo árabe, acompañada tan sólo de su palafrenero, mancebo silencioso que cuidaba con devoción de su señora y de las monturas.
Un día su paseo a caballo la llevó hasta el mercado de la ciudad. Hastiada de los buhoneros, los artesanos y los vendedores de perfumes, sus ojos se posaron en un sencillo puesto de flores.
La florista era joven, tal vez de su misma edad. De cabello castaño y ojos de miel, el rubor de la alborada se posaba en sus mejillas. No necesitaba anunciar su mercancía. Las flores pregonaban su belleza, saturando el aire con sus aromas.
La princesa las contempló, fascinada.
―¿Qué deseáis, mi señora?
Su voz era agua transparente deslizándose sobre los pétalos. Había reconocido a la princesa, y la miró con respeto y suave sonrisa.
La princesa comenzó a elegir.
―Estas…, y éstas… Y aquel ramo. ¡Ah!, también esos lirios… Dame los azules, y los blancos… Mejor, ¡dámelos todos!
Con los brazos atestados de flores, el palafrenero ingenió la forma de colocarlas cuidadosamente en las alforjas de su robusto jaco.
―¿Cuánto debo pagarte?
La florista se turbó y sus pómulos enrojecieron como las amapolas.
―Mi señora… ¡Os habéis llevado tantas flores! Para mí es un honor, consideradlo un regalo.
La princesa irguió su espalda grácil y negó con la cabeza.
―Una princesa paga espléndidamente por obtener sus deseos. No puedo consentirlo.
Sacando una bolsita de cuero, depositó tres monedas de oro en manos de la asombrada florista. Y, sin decir más, montó en su caballo y se alejó, seguida del palafrenero. Cabalgaba erguida y airosa, recibiendo la pleitesía de sus súbditos a su paso por las calles. Sólo el palafrenero volvió la vista atrás. La florista permanecía inmóvil, aún turbada, ante su puesto casi vacío, con las tres monedas en la mano.

(Fin del fragmento de "Flores", perteneciente a la antología "Leyendas de la caverna profunda")


Montse de Paz (breve biografía)

Nació en Lérida en 1970. Licenciada en Filología Inglesa, su trayectoria vital la ha llevado a trabajar en varias organizaciones humanitarias. Es co-directora de la Fundación ARSIS y escritora a «tiempo y a destiempo». Ha publicado dos ensayos, dos novelas de fantasía y una de ciencia ficción ("Ciudad sin estrellas", ganadora del Premio Minotauro 2011). También ha escrito relatos y cuentos cortos y ha participado en la antología Necroslogía, del colectivo La Tribu 11. Su último cuento, "La rosa de cuatro picos", ha sido publicado en Amazon recientemente.
Forma parte de la redacción de la revista Prosofagia. En su blog Andanzas de una escritora explica cómo nació su vocación literaria y cómo logró publicar sus primeros libros.
Enlaces: www.arsis.org
Blog literario: http://comollegarapublicar.blogspot.com
Prosofagia: www.prosofagia.com



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¡Solidarízate!

viernes, 7 de noviembre de 2014

Una Leyenda No olvidada


El 6 de noviembre se presentó de nuevo "Leyendas de la caverna profunda", una antología con un recorrido ya de algo menos de dos años, pero con la misma fuerza del inicio. Se trata para el que no la conozca de una antología de relatos fantásticos y con carácter solidario. El euro que donas se destina íntegro a "Save The Children".
La idea surgió en octubre del 2012, aunque la antología no estuvo lista hasta diciembre de ese mismo año. Desde entonces se ha presentado en varios institutos de secundaria y en centros culturales, el último de los cuales ha sido La Espiral Espacio Cultural.

Se trata de una colección de relatos de diversos autores hispanos, unos más conocidos y otros menos, pero todos con la misma ilusión por dos cosas: escribir y la solidaridad. Textos muy diversos y diferentes, todos ellos dentro del marco de la fantasía en el sentido más amplio, cuentos donde lo real a veces se difumina o bordea lo imaginario. Leyendas y mitos, vampiros, asesinos, desapariciones, fantasmas, regresos de muertos, hechizos tenebrosos...todo cabe en este compendio de buen hacer.

Ayer nos vimos las caras varios de los responsables: Alberto Lominchar, autor y poeta con clara preocupación social, nos deleitó con un texto -como sólo lo puede hacer él- sobre las razones que le impulsaron a participar en el proyecto; y Ramón Muñoz, escritor que deambula entre la ciencia ficción y la Historia de manera magistral, se acercó desde la Capital sin perder un momento para participar en la ponencia. A ambos les agradezco sobremanera su tiempo y esfuerzo empleado en ello. Y no me dejo al participante en la lejanía, a través de skype, Jesús García, autor que desde Valencia se conectó y regaló su simpatía a los oyentes. ( Ah, bueno, y al que escribe estas letras, el "ideólogo").
En mi opinión creo que nadie quedó defraudado, aunque en inicio me resistía a realizar esta nueva presentación en la misma localidad donde ya se hizo, pero...¡qué demonios!, estoy seguro de que todavía hay gente que no sabe nada sobre estos textos. Nunca viene mal, y menos para una causa como esta.
Simpatía, lectura de fragmentos de varios de los cuentos, vídeos enviados por los otros escritores que no han podido asistir, conexiones on line, solidaridad, fantasía...un cóctel que, de nuevo, ha movido ficha.
Quizás no me veré en otra de conseguir que tanta gente de calidad haya participado junta en un proyecto organizado por mi persona, o quizás es que los niños del mundo, y ahora más cerca que nunca, necesitan de la ayuda de una plataforma como "Save the Children". Quizás esta ficha no debería morir nunca y seguir su movimiento extendiéndose como una onda. Quizás...


Si estás interesado y te pica el gusanillo, puedes descargarte la antología LEYENDAS DE LA CAVERNA PROFUNDA y cualquier otro de los libros que se encuentran en www.1libro1euro.es .

Por 1 euro saborearás y meterás dos goles: disfrutarás con buenas historias y aportarás un nuevo granito solidario.
Y ya se sabe lo que se dice de "que un grano no hace granero, pero ayuda..."

domingo, 12 de octubre de 2014

Gloria bendita- por Jesús Valbuena Blanco



Aprovechando el último libro que ha lanzado este autor novel, cuyo titulo es "El último duelo", os dejo uno de los relatos que lo componen. De tono costumbrista y social, este joven periodista y escritor nos acerca una colección de textos y personajes bien construidos que "recorren las calles de la crisis".
En definitiva, unos relatos para saborear.


Gloria Bendita.

Doña María aprieta los dientes y tira de su nieto más pequeño calle arriba, a sabiendas de que por mucho que corran volverán a llegar tarde. La mano izquierda la guarda en el bolsillo de un abrigo viejo y raído por algunas partes que apenas la preserva del frío. Cubre su cuello con una bufanda que ha ido tejiendo con retales y restos de lana que guardaba por casa. Unos calcetines gordos, de color rojo, le asoman por encima de unos zapatos tan frágiles como sus pulmones. El invierno está siendo duro y en casa de doña María apenas si pueden encender el viejo brasero eléctrico. Cuando sus nietos le dicen que tienen frío ella les contesta que luego viene el tío Paco con las rebajas. En los dos últimos meses han tenido ya dos cortes de luz por el impago de la factura. Y no solo hay que pagar la luz, es que sin butano no pueden guisar y los niños, mucho o poco, tienen que comer. Esas son las cábalas que doña María se hace cada día, cuando va hacia el colegio de los niños y cuando acude al almacén del cartonero que le compra lo que recoge al peso. Ayer se dio bien, así que hoy a los garbanzos les añadirá un pedazo de tocino. A ver si así ahorramos diez minutos de brasero, se dice camino del mercado con su viejo carro de la compra. La de hoy es liviana, claro. El trocito de tocino y una botella de leche para el desayuno de mañana. El grueso del carro lo llenan los cartones que doña María recoge en la trasera del mercado, donde se apilan las cajas de cartón que van dejando los camiones que surten de mercancía a los puestos de venta. Con un poco de suerte, entre caja y caja se habrán colado un par de boquerones o de sardinas, quizás alguna pieza de carne que no esté muy allá. A lo mejor, una botella de aceite de oliva que alegre sus viejas sartenes. Aunque con esto de la crisis, cada vez son más los que se citan a la espalda del mercado y los lujos que se extravían tienen demasiados dueños. Con los cartones recogidos, doblados y bien atados, doña María camina despacio hasta el almacén de Genaro, que la invita a un café caliente y la anima a arrimarse un poco a la estufa mientras pesa la mercancía. Genaro le reprocha, una vez más, que le lleve los cartones mojados y doña María ya no busca excusas. Su sonrisa pícara termina por contagiar al bueno del cartonero. Hoy han sido 7 euros, que no llegan ni para la bombona. Con un poco de suerte, habrá gas para el cocido, cavila de nuevo en la calle. Antes de llegar a casa, doña María entra al estanco del barrio. “Si solo paso a saludar”, le dice a su amiga Lucía, una mujer arrugada por los años y vestida de negro, que despacha con rapidez a los clientes que entran y salen del despacho. Pero doña María sabe que tras el saludo caerá alguna propina. “Toma mujer, María, si no nos ayudamos las vecinas…”, le dice la estanquera poniéndole en la mano un paquete de Fortuna del que dará cuenta su yerno, un hombre inválido al que cuida en casa mientras su hija se busca la vida. Ya en casa, en la vieja cocina de formica, doña María enciende la lumbre y pone sobre ella un puchero de agua y sal, al que añade un puñadito de garbanzos. Del carro saca el trocito de tocino, que desenvuelve con cuidado y que se acerca a la nariz para olerlo: “Hoy el cocido, gloria bendita”.


Jesús Valbuena Blanco
El último duelo

domingo, 21 de septiembre de 2014

hormigas, bajo las estrellas



hormigas, bajo las estrellas.


Un día me dijo: "Me gustaría ser una estrella brillante como las de ahí arriba".
-Pero... si tu ya eres la estrella que más brilla aquí abajo. -Le dije.
-¡Dejaté de tonterías!. Aquí solo brillo para ti. Allí brillaría para el Universo y el mundo entero podría
contemplar mi resplandor y mi belleza.
-Tu cabecita sigue tan llena de pájaros como cuando te conocí. Eres adorable, por eso me gustas. Lo
terrenal es muy poco para ti. Cada vez estoy más convencido, que viniste a La Tierra desde un planeta
lejano para alegrar mi existencia. Nunca te enfadas, siempre sonríes, me cuentas historias asombrosas de
tu imaginación viajera por los confines de las galaxias y me haces sentir un extraño en este mundo
simplón donde las neuronas del cerebro se sustituyen por un material amorfo, sintético, frío y tétrico
llamado "chip". Dime entonces, ¿por qué quieres que estos degenerados insensibles a su propio
pensamiento, contemplen tu resplandor y tu belleza ahí arriba?
-Muy sencillo. Es un poco egoísta por mi parte, pero es que, aún siendo como somos, los seres más
fuertes e inteligentes del planeta, me gustaría llamar la atención y no pasar desapercibida, ignorada por
los todopoderosos que nos observan desde arriba, como si fuéramos insignificantes "bichitos" a los que
se puede eliminar con un simple pisotón. ¡Y no me digas que no piensas lo mismo que yo!
-Visto así, no puedo negar que tu deseo es loable, exótico y hasta envidiable. No sé como lo haces, pero
siempre me convences. Ahora, también yo tendré que soñar con ser una estrella brillante, como las de ahí
arriba.
Dicho esto, nos miramos con ternura, subimos a una hoja seca al lado del río, la deslizamos hasta el agua,
y nos dispusimos a cruzarlo, junto a todo un ejército subido a miles de hojas secas que nos acompañaban
en busca de más comida para almacenar en nuestro nido... el invierno está próximo pero, a nosotras,
nunca nos faltará el alimento. Eso lo saben muy bien las estrellas.

Autor: aerystino

domingo, 27 de julio de 2014

Regreso a la Semana Negra

¡Por fin!

Ya tenía yo ganas, ya.

Primero, la de retomar el blog, abandonado en cuerpo (no en alma, como a veces he dicho)

Segundo: que después de varios años sin pisar estas tierras del norte, lo he hecho.

¿Y qué me he encontrado? Pues un festival literario más vivo que nunca, donde los organizadores han seguido (y seguirán, espero) dando caña, aunque a veces no sean políticamente correctos. Me refiero, naturalmente, a la Semana Negra de Gijón que se celebra desde hace varias decenas de años, por estas fechas de julio.
Tengo que aclarar que a mí los motivos políticos no son los que más me interesan de estos festivales, ya que debe primarse la literatura y el ampliar la lectura a todo tipo de gente. Y eso es lo bueno que siempre me he encontrado aquí, y, afortunadamente, lo sigo encontrando.
Aunque ya escribí alguna entrada hace años, reitero la importancia que veo a esta feria (festival, evento, ¿cómo leches lo llamo, con perdón?): puede uno tomarte una cerveza, o unos churritos, y lanzarte ipso facto a escuchar a Lorenzo Silva, George R.Martin o a Alfonso Mateo Sagasta. Y, si tienes algo de suerte, hasta tomártelo con ellos. Es decir, se afianza un concepto que yo siempre he creído válido (aunque no creo que todo el mundo piense así): que la cultura está ligada con la diversión, o, por lo menos, la cultura no DEBE ser aburrida.

Una fórmula de fácil apariencia pero muy difícil llevarla a cabo. Y, otra cosa de mi cosecha: lástima que los motivos políticos sean los que defenestran o apoyan un evento plenamente válido como lo es éste.
"No necesitamos este tipo de festivales", escuché un día mientras paseaba por el paseo marítimo a varios vecinos (supongo) de la ciudad. Y hablaban sobre un evento que, según he leído en varios medios de comunicación (y no este año, sino hace ya varios) atrae a un millón de personas en los diez días que dura...Si esto no interesa, pues dígame usted qué, en fin...

Para el que todavía no lo conozca, lo explico brevemente: se trata de un evento literario que versa sobre estos tres temas: novela Negra, de inicio sobre la que se generó todo este tinglado, fantástica e histórica. Pero las carpas donde se producen las presentaciones, aparte de constar de una barra para tomar una caña, se encuentran rodeadas por multitud de casetas y puestos de venta de lo más diverso: desde pulperías gallegas a puestos de venta al más puro estilo "rastrillo". Sin olvidar los puestos de libros que no pueden faltar, o carpas y escenarios para conciertos vespertinos...Ah, y la feria, por si fuera poco lo anterior. Con una noria que quita el hipo... En fin, que uno puede perderse por la Semana Negra sin ver un solo libro si quiere. O tomarse una sidrina o un choricito con uno de sus escritores preferidos. A elegir.

Dos cosas, sin embargo, no me han gustado de este encuentro, para mí de los mejores del panorama nacional. Una primera: que se palpa en muchos instantes el carácter político, impulsor y transgresor en todo momento, y generador de entusiasmos y a la vez odios que pueden resultar nefastos y que, continuamente, han intentado dar al traste con tristes impedimentos y quejas diversas, muchas de ellas sin ningún fundamento. Cuánto echo de menos que la política se deje a un lado...
Lo otro que me ha decepcionado, y esto ha sido tras una conversación con dirigentes de la misma organización, es la poca confianza que se tiene en los autores "indies" o independientes que cada día abundan más. Sus argumentos: "los autores independientes no pueden competir en calidad con los publicados por editorial". Siento disentir, señores y, cada día, más.
Se niega aquí la posibilidad de su presencia, y me temo que con no mucho fundamento, sino por "el sentir general". Es decir, que me temo que la organización se ha devorado pocos libros de "independientes" y se han quedado con lo típico: "Si autopublicas es que te han rechazado las editoriales, y tienes pocos filtros". Como si en alguna editorial que me conozco hayan tenido en cuenta algo más que el tirón que va a dar la novela del "famosillo/a" de turno. Menuda quatité hallamos en ocasiones. Presiento que, si no cambian de parecer en la organización, y viendo la interminable y creciente crisis de éste y otros sectores, no se aprovechará uno de los crecientes motores que pueden ayudar a que el sector literario no se desplome definitivamente.

Sea lo que fuere, este año he vuelto a quedarme prendado una vez más. La Semana Negra engancha, sin duda. Aconsejo a todo el que le guste leer o escribir, que trate de pasarse en algún momento de su vida. Será una experiencia que agradecerá su mente (y, encima, no se aburrirán ni usted ni ella)


La Semana Negra se realiza todos los años durante unos diez días, generalmente dentro de la primera quincena de julio. Este año lo fue desde el 4 al 13 de julio.